Ese extraño sentimiento que muchas veces padecemos.
Puede ser que la envidia sea de la buena, de esa que se tiene por el éxito de una persona ya sea a nivel profesional o sentimental. Pero hay otro tipo de envidia esa que puede llegar a consumirte, esa que provoca que hagas cosas que nunca habías pensado, que provoca que hagas daño a las personas… yo he pasado por ella y no es una sensación agradable, pero gracias al tiempo y a la madurez no he vuelto a sentirla y la verdad tampoco tengo porque hacerlo… ya no hay motivos, soy completamente feliz.
Ahora me dedico a observar a los demás, a comprobar su madurez y para bien o para mal siempre me sorprenden, y si normalmente es para mal… La gente o más bien este tipo de personas pueden llegar a hacer cosas tan tontas o estúpidas como intentar parecerse de todas las formas posibles al objeto de su envidia, puede que envidien que esa persona este o tenga algo que ellos quieren o simplemente algo que les gustaría tener da igual si es una casaza, una habilidad como tocar el piano, la manera de sacar fotos o incluso la pareja que tiene… el desencadenante puede ser cualquiera… y esto puede provocar que intenta parecerse físicamente, ya que mentalmente los grados de madurez ya son diferentes, esto provoca que hagan cosa como cortarse el pelo, peinarse igual e incluso cambiando de color de pelo, vistiéndose parecido, comprando cosas que se parecen y todo por envidia. Lo mejor de estas personas es que siempre estaba a tu lado fingiendo ser amigos, para poder enterarse de todo y poderte hacer daño desde dentro. Cuando no consiguen es cuando dan a conseguir su verdadera cara o por lo menos parte de ella, son de esas personas que cuando no son los protagonistas hacen lo posible y a veces lo imposible por serlo, les da igual si es por algo bueno o malo, no les importa si es una discusión o un regalo... todo les vale. Son de esas personas que van de saberlo absolutamente todo y como les lleves la contraria lo primero que hacen es mirarte mal, lo segundo es contestarte una burrada mayar a la que han dicho intentando discutir y la tercera, irse o hacerse los indignados…
Y eso es lo que veo yo desde fuera después de haber estado dentro, lo mío fue con 14 años en una mala época y ahora que tengo 19 años las cosas son muy diferentes, yo sé que a base de heridas y golpes se aprende, pero hay gente que prefiere no aprender, que prefiere su mundo de envidia y rencor… y muchas veces también dolor. Pero yo ya no, tengo mi lección aprendida ahora simplemente me dedico a observar como los demás se destruyen a sí mismos de una manera implacable que a veces te lleva al punto de vivir la vida a través de otra persona, adquiriendo su personalidad, por el simple hecho de olvidarte de vivir tu propia vida.
Hoy doy gracias, yo vivo mi vida, nadie marca por donde tengo que ir y gracias también a todas las personas que me rodean de una manera u otra por hacerme como soy. Y gracias a ti, por ayudarme a ser algo que los demás pueden llegar a envidiar y gracias también por ser tú parte de esa envidia que me tienen, gracias por estar conmigo y hacerme así de feliz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tener tiempo para pasarte por aqui y
Aprender a Bailar Bajo la Lluvia Donde el Infinito Toca el Suelo
Pd: Keep Calm and Carry On ∞